Si todo fuera de terciopelo
Galería CLC Arte, Valencia
26.09 - 06.11.25
Pasé por cada una de las habitaciones diciéndoles adiós, y, en la despedida, quise que en aquellos momentos de contemplación todos los espacios y detalles se quedaran en mi retina. Nostalgias de los días que se han ido para siempre, lo vivido, lo íntimo, dolores y alegrías, recuerdos de infancias, familia, de cariño, de amores perdidos por la vida y por la muerte. Solo me quedará soñar con mi hogar, pero soñaré con él. ¿Se apagará mi casa cuando yo me vaya? ¿Quedará mi sombra en ella? ¿Qué extraños vendrán a habitar el hogar que amé?, ¿a dónde irán a parar mis cosas, mis porcelanas?, quizá rueden en manos indiferentes que las traten como algo estéril.
Cuando abrimos la puerta de nuestra casa, ¿qué dice de ti lo que hay dentro? Somos reflejo del lugar donde vivimos, nos representa. Los detalles hablan de nosotros sin palabras, de nuestra identidad, y lo dicen todo, no son solo objetos decorativos porque encarnan vivencias, evocan legados, viajes, regalos... Con el paso del tiempo nos apegamos a ellos, nos acompañan, permanecen, pero también se rompen, desaparecen, y a veces nos desprendemos de ellos y los renovamos para encontrar ese hogar que sientas tuyo.
Los lugares en los que habitamos son nuestros refugios, de la lluvia, del viento, de los otros… Las cosas que nos rodean no son inertes porque nos acogen, tienen una voz y hablan de lo que somos, de lo que fuimos, de lo que construimos…, de nuestra historia.
Isabel Cortijo